top of page

Domingo 27 de septiembre

12 oct
2 min de lectura

Mateo 21, 28-32

En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: ";Qué os parece? Un hombre tenía dos hijos. Se acercó al primero y le dijo: "Hijo, ve hoy a trabajar en la viña." Él le contestó:

"No quiero." Pero después recapacitó y fue. Se acercó al segundo y le dijo lo mismo. Él le contestó: "Voy, señor." Pero no fue. ¿Quién de los dos hizo lo que quería el padre?" Contestaron: "El primero," Jesús les dijo: "Os aseguro que los publicanos y las prostitutas os llevan la delantera en el camino del reino de Dios. Porque vino Juan a vosotros enseñándoos el camino de la justicia, y no le creísteis; en cambio, los publicanos y prostitutas le creyeron. Y, aun después de ver esto, vosotros no recapacitasteis ni le creísteis." Palabra del Señor.


Comentario

Aparece el verbo recapacitar tanto en la primera lectura y en el Evangelio. El malvado puede recapacitar y salva su vida. Recapacitar es muy necesario hoy. Es triste cuando políticos, cantantes, famosos aseguran que no tienen nada de que arrepentirse. Entrevistan a ex-políticos y dicen que no tienen nada de que arrepentirse. Eso demuestra que la raza humana está perdiendo la capacidad de pensar mejor. Ningún ser humano que recapacite puede decir lo he hecho todo bien. Eso significa que estás diciendo que no hay un modo mejor de hacerlo. Cuánta arrogancia. Es claro que hay modos mejores de pensar y hacer las cosas. Antes de que sea tarde podemos recapaci-tar, oír de nuevo la voz de Dios. Dejarnos guiar por su Espíritu.


Preguntas para el diálogo y la reflexión

¿Sé detenerme a recapacitar sobre mi vida?

¿Reconozco mis errores o me justifico siempre?

¿Creo que aún puedo aprender a hacer mejor las cosas?



Comentarios


bottom of page